Bu!!

Bu!!

Y la historia transcurre entre la niebla que ingresó por la ventana; arropando el comedor mientras el filo de la copa rebota en los labios de la señora Carrinton.
Solamente nos separa una mesa de madera que no logra detener su aliento rancio que choca contra mi nariz. Sus ojos helados, vidriosos; se mantienen abiertos. Sus pestañas temerosas se sienten incapaz de juntarse en este momento.
Mi boca adormecida deja asomar por la comisura derecha una gota caliente de espesa saliva. Llevamos así unos cuatro minutos, observándonos como si cada uno pudiera meterse dentro del otro. Quedamos envueltos en una magia negra desde que me animé a hacerle la pregunta. Justo en el momento que dije:
-¿Dónde estan mis dos hermanos?. 
Le queda poco vino en el cristal. Lo bebe pensativa, desafiante y buscando la respuesta en las uvas explotadas.
Se levanta, la veo acercarse a un pequeño armario; toma algo entre sus manos…
Gira y pone sobre la mesa con golpes secos, dos frascos de formol.
-Te los presento-Dice sonriendo-
Me voy cuenta que no saldré jamás de al lado de mi madre.

Bruno Traversa

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